Los diamantes raros ganan terreno entre las categorías de bienes de valor con auténticos récords de ventas

GINEBRA – Los magníficos diamantes de color están ganando cada vez más importancia como categoría de bienes de valor, debido a su rareza y extraordinaria belleza, batiendo este año récord tras récord, y alcanzando el punto culminante de ventas con el Oppenheimer Blue.

2016 fue el año del diamante azul, una de las gemas de color más raras que existen. Los azules han sido el objetivo de las subastas de todo el mundo, empezando con la del 5 de abril en Hong Kong, en la que se vendió el De Beers Millennium Blue Jewel por 31,8 millones de dólares, un precio récord jamás alcanzado por una joya subastada en el continente asiático.

Ehud Laniado, presidente de Cora International, empresa vendedora del diamante Blue Moon de 12,03 quilates en la subasta de Sotheby’s en Ginebra en noviembre de 2015, afirmó haber visto el potencial de venta para los próximos años de los diamantes más raros, un potencial que se estimaría en cientos de millones de dólares por pieza, según las últimas tendencias del mercado del arte que calculan en esas cantidades las obras pictóricas más excepcionales. Unos precios desorbitados que reflejan la emergencia de más nuevos multimillonarios que nunca en la historia.

A la hora de valorar un diamante, la procedencia puede ser un factor clave, comenta Tobias Kormind, director general de 77Diamonds, el mayor minorista británico online del sector del diamante.

En su opinión, el nuevo dueño del Oppenheimer Blue debería conservar el nombre, que rememora los tiempos en los que la casa De Beers, entonces propiedad de la familia Oppenheimer, era de lejos la gran dominadora de la industria.

La ADTF exhibirá una selección de exquisitos y sofisticados diamantes de color en 2017.